En cuanto a la seguridad, las VPN dificultan detener las amenazas en evolución y cumplir con las obligaciones relacionadas con la conformidad. En cuanto a la conectividad, son difíciles de mantener, ralentizan la incorporación y degradan las experiencias de los usuarios. Estos desafíos son una causa constante de frustración para los equipos de seguridad y conectividad (que abarcan distintas responsabilidades relacionadas con la informática, las redes y la infraestructura).